El Zapato: un paseo por su historia

Cuando hablamos del mundo de la moda siempre nos asaltan los pensamientos de las míticas pasarelas por donde desfilan grandes marcas de sobra conocidas por todos, con fantásticos vestidos, diseños rompedores y elegancia a raudales, pero pocas veces se nos viene a la mente cuando hablamos de moda, de nuestro acompañante fiel: el zapato.

Sin embargo, el ser humano ha llevado siempre algún tipo de protección en los pies, ya que era la forma que tenía de protegerse al caminar de piedras, espinas y otros elementos de la naturaleza. Esta protección variaba de unas zonas a otras en función del clima y los materiales de los que disponía.

Pero fue en la antigua Grecia donde surgió la moda por el calzado, comenzando a adoptar los zapatos a todo tipo de pie y actividad, surgiendo así calzado para guerreros, sacerdotes, clases altas, etc, de esta manera nos encontramos con sandalias de cuero con cintas del mismo material que llegaban hasta las pantorrillas o como en el caso de Los espartanos que usaban una especie de zapato de cuero que envolvía todo el pie.

En la Edad Media se produce un cambio en el uso que se le da al calzado y comienza a cobrar fuerza el gusto por lo estético. Siendo a mediados del siglo XV cuando el zapato empieza a considerarse como un artículo de lujo, donde reyes, príncipes y grandes comerciantes poseían zapatos cuyo precio duplicaba el salario anual de un campesino.

De esta manera empieza a crecer toda una red de comercio de pieles exóticas y materiales nobles para la confección de los mismos, siendo por tanto un elemento social diferenciador con el que se transmitía el estatus y la clase social.

Al igual que en la edad media fueron los reyes y príncipes quienes marcaron la tendencia en el mundo de la moda del calzado, en el siglo XVIII un gran acontecimiento como es la Revolución francesa fué el referente para el zapato, donde la incipiente burguesía y las clases sociales más bajas buscaban un zapato más cómodo, desapareciendo el tacón a favor de un zapato plano.

Con el paulatino desarrollo industrial de finales del siglo XIX aparecen nuevos modelos y formas de fabricar calzado, gracias a la maquinaria utilizada empieza a florecer una industria del calzado comenzando lo que hoy conocemos como producción en serie, diferenciándose así dos formas de concebir el calzado: el zapato producido en serie en las incipientes fabricas y el zapato realizado a mano por un artesano fruto del encargo de personas acomodadas como signo de distinción social.

El siglo XX será el siglo del zapato femenino. Poco a poco las mujeres se incorporan a la esfera pública debido en parte a que tienen que sustituir en el trabajo a los hombres que marchan a la guerra. Es también en esta época cuando aparece un modelo que ha marcado tendencia hasta nuestros días: el calzado Oxford, perdurando como modelo icónico del calzado masculino.

Zapatos comodoro modelo pizarro en las Bodegas Aster
Zapatos percival modelo lancelot en las Bodegas Aster

Sin embargo hoy en día un público cada vez más exigente y preparado busca salirse de las tendencias, los paradigmas y de la globalización de las marcas a través de la personalización de su indumentaria, de su vehículo y como no de sus zapatos, buscando un calzado con altos niveles de calidad y ajustado a su personalidad y forma de vivir.

Por ese motivo Comodoro no ha sido ajeno a estas tendencias y ha conseguido unir calidad, tradición y personalización en sus zapatos, logrando llegar a ese público del siglo XXI que comienza a escribir otro capítulo de la historia.

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