Lustrado con agua, dí adiós al betún

Lustrado con Agua

Limpieza con Betún VS Lustrado con Agua

Existe la creencia popular que la mejor forma de limpiar los zapatos es utilizando betún frente a otros métodos menos conocidos, como el Lustrado con Agua. Esto es totalmente equivocado, pues por un lado, al emplear betún para limpiar un zapato, la piel del mismo deja de tener su tono y brillo natural y por otro, se tapan los poros de la piel, que hacen que ésta se mantenga en buen estado por mucho más tiempo, además de permitir la transpiración de nuestros pies. Dicho esto, no significa que nunca usemos betún para tratar nuestros zapatos, sino que su uso debería restringirse a aquellos zapatos con pieles muy desgastadas y castigadas por el paso de los años, el betún en estos casos, nos permite dar a nuestros zapatos una segunda vida, jugando incluso con la tonalidad original para hacerlos más claros u oscuros según nuestro gusto.

Entonces, la pregunta que siempre nos hacéis a continuación es, ¿cómo debemos limpiar nuestros Comodoro? Muy sencillo, nuestro maestro zapatero recomienda siempre usar el Lustrado con Agua. Sin lugar a dudas, el mejor método para limpiar nuestros zapatos artesanales, y con él se logra un brillo inmejorable. Pocos caballeros lo practican a diario y eso que, apenas con un poco más de esfuerzo se consiguen resultados muchos mejores que con otros métodos más corrientes.

¿En qué consiste el Lustrado con Agua?

  1. Aplicar la pasta trementina: Lo primero es eliminar el polvo y la suciedad con un cepillo de cerdas suaves y sin frotar enérgicamente. A continuación, con ayuda de una gamuza, se untan los bordes de la suela, la vira y la pala con pasta de cera, preferiblemente incolora, para mantener la tonalidad de nuestros zapatos.Aplicar la pasta trementina
  2. Pulir con el mismo trapo humedecido: La gamuza que hemos empleado previamente, se humedece ahora por la misma parte que hemos empleado para extender la cera, y comenzamos a pulir el cuero con movimientos circulares que al principio pueden ser amplios.Pulir con el mismo trapo humedecido
  3. Cepillar: Con un cepillo de cerdas suaves y sin frotar de forma enérgica, finalizamos la limpieza de nuestros zapatos. El resultado serán unos zapatos tan relucientes como el primer día.

¿Por qué usar el Lustrado con Agua?

Esta técnica además de respetar el cuero de nuestros zapatos, les confiere un brillo extra. ¿El motivo? La cera y el agua se repelen. Si los zapatos se abrillantan con un trapo seco, se eliminan los restos que no se hayan absorbido de la última capa de cera. Por el contrario, al usar la gamuza humedecida  se va formando una fina capa de cera sobre el cuero, que hace que tras cada limpieza queden más brillantes.

 

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